En el primer semestre de 2026, la Planta Cartagena de Argos registró un avance en su estrategia de sostenibilidad al reemplazar combustibles fósiles por residuos industriales y biomasa en su proceso productivo. Esta técnica de valorización energética, conocida como coprocesamiento, permite transformar desechos en energía limpia para los hornos cementeros, reduciendo el consumo de fuentes tradicionales y evitando la disposición de materiales en rellenos sanitarios.
Cifras clave del S1 2026
Diversificación de materias primas e insumos alternativos
Para alimentar este proceso de coprocesamiento, la planta integra diversas corrientes de residuos industriales y biomasa (origen vegetal) que sustituyen el uso de combustibles fósiles tradicionales. Entre estos insumos destacan el Combustible Derivado de Residuos (CDR), y los residuos impregnados con hidrocarburos, los cuales se reincorporan al ciclo energético como pasivos industriales valorizados. Asimismo, la operación aprovecha Llantas Fuera de Uso (NFU) por su elevado aporte calórico dentro del horno, garantizando un tratamiento térmico seguro que evita la disposición final de estos materiales en rellenos sanitarios y fortalece la economía circular del proceso cementero.
Impacto en la operación y el entorno
El coprocesamiento en los hornos de cemento permite integrar los residuos de forma segura y controlada dentro de la operación diaria, evitando que terminen en rellenos sanitarios y disminuyendo el uso de combustibles fósiles. De acuerdo con Alberto Carlos Riobó, gerente de la Planta Cartagena de Argos, este avance demuestra cómo la industria aporta soluciones ambientales concretas para avanzar hacia una producción de cemento más eficiente, circular y baja en carbono.




