Julio 2018

¿Cómo lograr eficiencia energética en las edificaciones?

La rehabilitación térmica de fachadas permite que las edificaciones sean más eficientes energéticamente y ofrezcan a sus ocupantes ambientes más confortables. Puede hacerse a través del aislamiento por el exterior, por el interior o por inyección en la cámara de aire.

Rehabilitación térmica de fachadas

Actualmente, uno de los aspectos que más se tiene en cuenta a la hora de construir edificaciones es la eficiencia energética y una de las maneras de garantizar este ahorro es a través del aislamiento térmico, que permite que al interior haya un ambiente fresco en días calurosos y un ambiente cálido en días fríos.

Pero, ¿qué sucede con las edificaciones que fueron construidas hace varios años y no tuvieron en cuenta la eficiencia energética? Para estas edificaciones la principal solución es la rehabilitación de sus fachadas, que en general, crea confort al interior y permite que los edificios contaminen menos ya que logran reducir las emisiones de CO2 al ambiente.

¿Cómo hacerlo?

Para que en las ciudades cada vez haya más edificios eficientes y con mejores condiciones de confort para quienes los habitan, la rehabilitación de fachadas se puede hacer de diferentes formas, las tres más comunes son: aislamiento térmico por el exterior, aislamiento térmico por el interior y aislamiento térmico por inyectado en cámara de aire.

1. Aislamiento térmico por el exterior o sistemas SATE: en la fachada del edificio se coloca un material aislante (generalmente se utilizan planchas de poliestireno expandido), se protege con un mortero y se fija al muro existente con adhesivos o anclajes mecánicos.

Ventajas

  • No reduce espacio al interior del edificio.
  • Elimina los puentes térmicos, es decir, todos los puntos por donde el calor escapa y que hacen que las paredes sean frías, haya condensación, humedad y moho.
  • Fácil colocación.
  • Mejora el aislamiento acústico.
  • Protege la fachada de los daños de la lluvia y la polución.
  • Renueva el aspecto de la fachada.
  • El mantenimiento es mínimo o nulo.

Los componentes de este tipo de sistema son:

  • Muro existente.
  • Mortero para colocar el material aislante.
  • Material aislante escogido.
  • Adhesivos o anclajes mecánicos.
  • Revestimiento base.
  • Revestimiento para la fachada.

Rehabilitación térmica de fachadas por el exterior
Mejorar la calidad del ambiente interior de las edificaciones trae beneficios para la salud, además, incide en la productividad de quienes las habitan.

2. Aislamiento térmico por el interior: el material aislante es aplicado en el interior del edificio. Este sistema se recomienda principalmente para aquellas edificaciones que no deseen modificar el aspecto estético de la fachada, por ejemplo, edificios patrimoniales. Así mismo, puede aplicarse en inmuebles en los que se hagan remodelaciones al interior.

Ventajas

  • Aumenta el aislamiento térmico del muro soporte.
  • Fácil colocación. No requiere andamiaje.
  • Permite sanear muros que tengan defectos.

Es importante tener en cuenta que este sistema de aislamiento reduce el espacio útil del edificio (el muro puede aumentar aproximadamente 5 cm de espesor), no elimina los puentes térmicos y por eso, pueden presentarse condensaciones en el interior.

3. Inyectado en cámara de aire: la cámara de aire existente en el muro de la fachada se rellena con material aislante que se introduce a presión, generalmente se utiliza espuma de poliuretano o lana mineral.

Ventajas

  • Se hace rápidamente.
  • No reduce espacio al interior.
  • Aporta rigidez a la fachada.
  • El mantenimiento es mínimo.
  • Es económico.

Dado que la aplicación del material aislante no es visible, no es posible garantizar la cobertura total en el interior de la cámara. Además, con este sistema la fachada no queda protegida contra factores externos como la lluvia o la polución, tampoco se modifica su aspecto estético.

La fachada ventilada es otra de las formas implementadas para garantizar ahorros energéticos y mejor confort a las edificaciones.

Materiales aislantes

Algunos de los materiales más usados para ayudar a mejorar la eficiencia energética de los edificios son:

1. Poliestireno expandido (EPS): de origen sintético, es muy denso y ligero, tiene estructura abierta que sirve para absorber mejor la humedad. Se encuentra en forma de plancha de diferentes grosores y densidades.
2. Poliestireno extruido (XPS): se puede mojar, su densidad es muy alta y tiene buena capacidad de resistir la humedad. Se encuentra en forma de plancha.  
3. Poliuretano conformado (PUR): espuma rígida que puede servir como relleno y para mejorar el aislamiento. Ofrece un mejor rendimiento térmico que los anteriores materiales.
4. Lana mineral: es muy manejable, se coloca fácilmente, está compuesta por fibras de roca de origen volcánico. Se presenta en forma de manta o rollo.

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